Conversando sobre el yoga y la salud con Elisabet Cor Ruera
A menudo desconectamos de nuestro cuerpo, nos alejamos de él, de la vivencia que nos brinda y de su cuidado. Distintas circunstancias en la vida, como el cáncer, los abusos, la bulimina, la anorexia o la disforia de género, pueden llevarnos a esa desconexión y promover una relación poco saludable con nuestro propio cuerpo. Es más, no debemos irnos tan lejos para observar esa desconexión, basta con estar atentos a los efectos del estrés y de la elevada autoexigencia a la que con frecuencia nos vemos sometidos. En este contexto la práctica del yoga supone una herramienta fabulosa para lograr la conexión y la reconciliación con nuestro cuerpo. A través de las distintas posturas trabajamos la conciencia corporal, permitimos que el cuerpo se exprese, aprenderemos a respetar sus ritmos; algunas de estas posturas demandarán un esfuerzo y resistencia mayores, mientras que otras resultarán más placenteras, pero todas ellas se verán atravesadas por el ejercicio de nuestra conciencia. Este juego corporal y mental entre esfuerzo y liberación, al mismo tiempo que mejora nuestro equilibrio, nuestra coordinación y nuestra concentración, nos estará preparando además para afrontar mejor situaciones complicadas de la vida.
Que la práctica del yoga mejora tanto la salud física como mental de quienes lo practican es un hecho desde hace milenios; el conocimiento de los fundamentos fisiológicos que hay detrás es algo más reciente, pero no por ello deja de ser otro hecho que podemos afirmar cada vez con mayor contundencia. Por esta razón me ha parecido interesante tener una conversación con alguien que conoce muy bien los efectos beneficiosos del yoga sobre la salud. Elisabet es fisioterapeuta especializada en pre y post parto y lleva toda una vida dedicada a la práctica y a la enseñanza del yoga en su centro de yoga en Terrassa Yoga Centre. Personalmente puedo decir que palabras como «calma», «gratitud», «conexión», «presencia»…tomaron para mí un significado nuevo y más profundo desde que conocí las clases de Bet, lo cuál me ha ayudado en momentos difíciles como nunca hubiera imaginado, por ello siempre le tendré una gratitud infinita y nunca me cansaré de recomendar incorporar el yoga a nuestras vidas, y en especial las clases de Bet :)
Bet, en primer lugar me gustaría que me hablaras un poco sobre ti, ¿cuánto tiempo llevas practicando yoga? ¿y enseñándolo?
Todo empezó cuando yo tenía 5 años. Mi madre a los 40 sufrió una depresión. El médico le recomendó hacer yoga por sus beneficios sedantes, relajantes. A diario veía a mi madre practicar yoga en el comedor de casa, y me enamoró ese mundo simple de más quietud, de mirada interna, de movimiento lento, de respiración suave.
Así que de edad temprana ya decidí ser de mayor profesora de yoga. Cuando fui a la universidad estudié fisioterapia para complementar y reforzar mi título de profesora de yoga (por A.E.P.Y.). Empecé a dar clases siendo niña a niños más pequeños que yo, incluido mi hermano, ¡ahora algunos de ellos ya son padres! Después seguí dando clases a personas de todas las edades. Así que casi toda mi vida he estado impartiendo la vivencia del yoga, el despertar de la conciencia.
¿Cuáles fueron tus motivaciones personales para convertirte en profesora de yoga?
Al ver la transformación de mi madre a través del yoga, me motivó a ir con ella a clase, a disfrutar de fines de semana yóguicos y de seminarios donde cultivar la pasión por la cultura oriental. Su cara y todo su ser irradiando paz me cautivó.
¿Qué aporta el yoga a tu vida?
El yoga me aporta una vivencia más abierta y serena en la vida cotidiana. Desde la calma y la mente más clara una tiene mayor libertad para escoger la actitud en el fluir constante ante todo tipo de situaciones que te llegan.
Antes de avanzar con el resto de preguntas que tengo para ti, ésta es casi obligatoria: ¿qué es el yoga? háblame un poco sobre su origen, a qué año se remonta y los tipos de yoga que existen
El yoga es un camino de autoconocimiento para liberar el sufrimiento. Su origen lo encontramos en la India hace más de 6000 años.
Para mí son muy importantes las tres sendas del yoga, éstas son: Bhakti yoga (el camino de la devoción); Karma yoga (el camino de la acción) y Jnana yoga (el camino del conocimiento). Y los tipos de yoga, si te refieres a las diferentes formas de focalizar el desarrollo corporal: Hatha yoga, Kundalini yoga, Vinyasa yoga y Ashtanga yoga. En estos momentos occidente ha creado diferentes estilos de yoga para captar más adeptos respondiendo a la demanda de las modas, que ni los menciono aquí.

Confírmame si estoy en lo cierto: la práctica del yoga aporta numerosos beneficios no sólo para la salud física si no también a nivel mental. Por mencionar algunos de ellos, la práctica regular mejora el tono muscular, la flexibilidad y la fuerza física. También contribuye a una reducción de la respuesta al estrés a través de la activación del sistema nervioso parasimpático y la inhibición de la segregación de cortisol. Al mismo tiempo puede provocar un aumento del volumen del hipocampo, área cerebral implicada en el procesamiento de la memoria, y ayudar a la regulación emocional y del estado de ánimo mediante la segregación de endorfinas o GABA, reduciéndose así emociones como la ira, la ansiedad o la depresión. Además de lo anterior, ¿qué otros beneficios aporta la práctica del yoga y cuáles son los mecanismos fisiológicos mediante los cuales el yoga funciona de esa manera?
Tal como tú dices la práctica del yoga aporta muchos beneficios a todos los niveles: físico, psíquico, emocional, energético y espiritual. Sé que casi todos los beneficios que uno recibe con la práctica regular y estable se pueden medir desde el método científico. Pero si somos simples creo que para que los beneficios se hagan realidad no hay como vivenciarlos. Tenemos que traspasar los rangos de la medición y poner la confianza, la fe en esta filosofía milenaria que aún en estos tiempos actuales tiene toda su vigencia y plenitud.
El elemento clave tanto en la meditación, como en el mindfulness y, en lo que desde las Terapias Contextuales en psicología llamaríamos defusión, es precisamente la focalización atencional sobre un estímulo concreto y la flexibilización atencional se produce a través de un ejercicio regular. A su vez, esta flexibilización es un componente esencial en el trabajo de la gran mayoría de casos que llegan a las consultas de psicología; ¿qué relación existe entre el yoga y esta focalización y flexibilización atencional?
La aplicación que puede tener el yoga en psicología puede ser la capacidad de concentración en un punto determinado tanto si es corporal, en un espacio mental o emocional. Las técnicas de focalización ayudan a crear distancia entre el observador y lo observado, dando así mayor flexibilidad atencional. Ideal para tener más claridad.
¿Qué aporta el yoga que otras prácticas o métodos como el pilates no hagan?
Creo que no es comparable el yoga con otros métodos como el pilates ni otra actividad deportiva. El yoga es un camino de transformación personal a todos los niveles. No es tan sólo un método corporal.
A lo largo de tu historia como profesora de yoga y basándote en el testimonio de tus alumnos y el impacto positivo de la práctica del yoga en sus vidas, ¿cuáles de estos testimonios destacarías?
Con tantos años de dedicación al yoga he tratado con muchas personas y con situaciones muy diversas en las que la vivencia de darse calma, conciencia y abrirse a la paz consigo mismo han resultado casi milagrosas. Tengo muchísimas anécdotas e historias preciosas. Me hace mucha ilusión haber tenido varias alumnas de más de 90 años. La que más con 93 años que vino casi hasta el último día de vida a clase. Tuve algunas personas con enfermedades degenerativas que asistieron a clase hasta puntos muy avanzados con mucha valentía y serenidad. He tenido alumnas de 11 años durante varios cursos, que se han integrado sin ningún reparo a las clases con todo tipo de edades y condiciones físicas.
¿Hay algún caso en el que el yoga esté contraindicado? ¿todo el mundo puede practicarlo?
El yoga es para poderlo practicar y disfrutar todo el mundo, ¡pero no a todo el mundo le atrae practicar yoga!
Para concluir, ¿qué le dirías a quienes dicen cosas como «el yoga no es para mí, me pone nervioso/a, yo soy más de deporte»?
Les diría que el yoga tiene que ser experimentado. Que se den una oportunidad para iniciarse con un profesor apasionado en su transmisión y un centro que sea auténtico en sus valores.
Bueno, yo creo que a través de estas preguntas nos has podido transmitir algunas pildoritas muy valiosas de tu conocimiento. Ha sido un absoluto placer este intercambio contigo. Mil gracias, Bet, ¡¡tus palabras son mantras para mí!!
Delfi, ¡gracias por tu confianza en mí y en el yoga!




