Bienvenida, bienvenido a mis NO-REDES

No estaré presente en redes sociales o en portales de marketing de salud. Se trata de una decisión muy meditada y que mantendré por ahora. Quizá mañana cambian las reglas del juego o encuentro un buen motivo que me hace cambiar de opinión, pero por el momento esa es mi decisión.

Con la aparición de las redes descubrimos una serie de innegables ventajas, como que son fuente inagotable de inspiración en cualquier ámbito, o que tenemos la capacidad de llegar a un público hasta hace poco inimaginable, para promocionar así nuestro producto o dar difusión a nuestras ideas. Tampoco puedo, ni quiero, esconder el orgullo que siento cuando me cruzo con la brillante publicación de alguna colega o algún colega.

Pero la cuestión es que, aunque parezca que todo esto es a coste cero, la realidad es que pagamos un precio muy alto. Las redes sociales, tal y como están definidas a día de hoy, comprometen nuestra libertad exactamente de la misma manera que la compromete cualquier sustancia adictiva. En ese sentido, diversos estudios han mostrado a través de técnicas de neuroimagen cómo el uso de las redes puede acabar destruyendo neuronas dopaminérgicas o las vías de recompensa cerebral. La dificultad en la concentración o la falta de motivación son sólo algunos de los efectos de esa adicción, y, en muchas ocasiones, solemos atribuirlas a la «poca fuerza de voluntad» o a una dificultad para autorregularnos.

Sin embargo, conviene conocer y tener presente, que existen laboratorios como Dopamine Lab, DeepMind o el Laboratorio de Tecnologías Persuasivas de la Universidad de Standford, donde expertos en neurociencia cognitiva y en psicología de la conducta, entre otras disciplinas, diseñan los algoritmos que hay detrás de las redes y que están concebidos para modificar nuestro comportamiento y generar nuestra dependencia. Se trata de modelos de negocio basados en la venta segmentada de nuestra atención a quienes anuncian y promocionan sus productos a través de las redes.

Desde hace algunos años y creciendo de forma exponencial, soy testigo de este efecto pernicioso de las redes; un elevado porcentaje de quienes se visitan conmigo comunican invariablemente las mismas quejas sobre su dificultad de concentración o su mala memoria, la pérdida de tiempo que les suponen las redes en su día a día, la ansiedad que les producen, cómo generan o exacerban los problemas interpersonales y cómo interrumpen su flujo de atención a la hora de realizar cualquier actividad. Hay quien hasta incluso verbaliza que siente dependencia y adicción. No es infrecuente tampoco la aparición de lo que se ha venido a denominar «FOMO» (por sus siglas en inglés: fear of missing out), o la sensación de estar
perdiéndose algo.

Por lo tanto, si desde la investigación en neurocienca cada vez se acumula más evidencia de los beneficios de trabajar la focalización atencional a través de estrategias como el Mindfulness, podría entenderse como un sabotaje al trabajo de los psicólogos y las psicólogas el hecho de compartir información a través de una vía que en apariencia nos conecta a tanto pero que en realidad nos desconecta de lo que es importante para nosotros.

Es por todas estas razones que no haré un uso proactivo de las redes con un perfil profesional.
Estoy abierta a colaborar a través de alguna propuesta, como alguna vez ya ha pasado, pero no proactivamente.

Acerca de los portales de marketing médico puedo decir por experiencia propia que son dos cosas muy distintas cuando se usan como paciente o como especialista. Una vez más, las estrategias de marketing pueden inducir a confusión a los usuarios, la mayoría de las veces sin que los propios especialistas sean conscientes de ello. Esta nueva manera de relacionarnos a través de la tecnología solamente se encuentra en sus inicios, y me gusta pensar que poco a poco aparecerá una mayor regulación de la ética de las tecnologías persuasivas, para fomentar un uso más saludable y más consciente de las redes.

Entre tanto te invito a seguirme en mis NO-REDES, volverás a experimentar la sensación de conectar a tu ritmo, sin interrupciones y sin la presión de decidir si te ha gustado o no.

Algunos enlaces de interés sobre el tema:

https://www.rsph.org.uk/our-work/campaigns/status-of-mind.html
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24904393/
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2007471917300546
https://www.researchgate.net/publication/354902062_Relacion_entre_el_uso_de_redes_sociales_y_las_funciones_ejecutivas
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32534370/
https://www.redalyc.org/pdf/839/83928046001.pdf
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1364661315002284