Nada más serio que la risa

Imagina que vas a una oficina de correos y se da la siguiente conversación:
– Buenos días, quería enviar este paquete 
– De acuerdo, ¿quiere enviarlo certificado? 
– Maaaaaau, maaaaau, mamamamaaaaaau 
Es fantástico llegar a una ponencia, a clase, a correos, a la tienda…y en definitiva a cualquier contexto de interacción social, pudiendo anticipar la estructura de esa interacción. Necesitamos sentir que todo transcurre de acuerdo a un orden…pero hasta cierto punto. Por eso el viernes haremos un taller en el que le abriremos la puerta a la irreverencia, al disparate. Cualquier excusa es buena para recordarnos lo saludable que es que, junto al orden, fomentemos también la capacidad de alejarnos un poco de la norma, de lo esperado, de las justas medidas, buscando provocar con todo ello la risa.
La herramienta principal será la risa y la provocaremos a través de multitud de juegos y dinámicas que fomenten la interacción y la cercanía. Será un taller en el que le daremos un repaso a la bioquímica de todos los sistemas de nuestro cuerpo, permitiendo que se desencadenen todas aquellas reacciones saludables que tienen lugar en nuestro organismo cuando reímos de verdad, desde el estómago: estimulación de vías metabólicas normales reemplazando a las patológicas, normalización de la tensión arterial, disminución de los niveles de cortisol, aumento o recuperación de la tonicidad muscular, entre otras.
Alguien dijo alguna vez que el humor es tragedia más tiempo y espacio. Cuando las cosas de la vida pasan lejos de nosotros, incluso aunque sean desagradables, somos capaces de bromear sobre ellas; igual cuando nos ocurrieron a nosotros mismos en una época lo suficientemente pretérita como para que ya no nos importe tanto. A través de las sesiones de risoterapia conseguimos crear ese espacio y ese tiempo alejados de todo menos de nosotros mismos.