FMT 2: Galería de fotografía erótica modernista

Podría decirse que la fotografía erótica tiene sus orígenes ya en los inicios mismos de la fotografía, pues existen daguerrotipos del siglo XIX con un componente erótico importante. El nacimiento de esta nueva forma de expresión del erotismo es ineludiblemente transgresor en el contexto de moral victoriana imperante. El daguerrotipista Félix Jacques Antoine Moulin fue uno de los pioneros en la temática del cuerpo desnudo. Sus modelos habitualmente eran prostitutas o bailarinas y llegó a ser encarcelado por la “obscenidad” de sus daguerrotipos. Aun siendo ilegal realizar este tipo de fotografías, comenzaron a comercializarse como “piezas de estudio anatómico”. Los tintes científicos de su estudio convertían así al erotismo en un objeto de consumo normativo y legal.   

Sin embargo, la fotografía erótica moderna no comenzó a extenderse hasta finales del siglo XIX, y lo hizo en primer lugar a través de revistas o postales francesas especializadas a las que era necesario suscribirse para recibirlas por correo postal, burlando de este modo la censura. Las bailarinas de burlesque se convirtieron entonces en las protagonistas. Los avances técnicos de la fotografía en papel y el negativo, con el consecuente abaratamiento de los costes, impulsaron la democratización de la fotografía y una impresión a gran escala. Robert Demachy, Alfred Stieglitz o Jean Agélou son fotógrafos de la época que experimentaron con la fotografía artística erótica. Las pinturas clásicas de desnudo eran a menudo una fuente de inspiración, llevando a imitar las poses y escenarios de estas obras y confiriendo a la fotografía cierto carácter pictórico 

 Más tarde, hacia la década de los cincuenta, los llamados «Clubes de Cámaras» elevaron el erotismo en la fotografía al siguiente nivel, constituyendo el antecesor de la fotografía erótica actual. Estos clubes consistían en pequeños grupos de fotógrafos que se dedicaban a explorar este tipo de arte. En este contexto destacan los fotógrafos Rudolph Rossi o Cass Carr, cuyas  modelos en su mayoría solían ser mujeres anónimas que posaban de manera remunerada. Estamos ante el nacimiento de la fotografía erótica moderna.  

La siguiente galería recoge una muestra de la fotografía erótica de la época, y pertenece en su mayor parte a postales. Lo que hoy admiramos cómodamente desde nuestros smartphones y sin ningún tipo de restricción hace 100 años podía ser motivo de cárcel ¡pasen y vean!